Brotes de inclusión: el emporio que genera trabajo inclusivo | Fundación Descubreme
Promover, facilitar y difundir la inclusión de las personas con discapacidad cognitiva

Brotes de inclusión: el emporio que genera trabajo inclusivo

Proyectos del Fondo Descúbreme - 8 junio, 2019

El proyecto entregó capacitación a los jóvenes que atenderán el emporio en temas como atención al cliente, manejo del dinero, y calidad y estética de los productos. La iniciativa busca impulsar

La Escuela Especial de La Reina es un ejemplo de lucha diaria para insertar a sus alumnos y exalumnos en el mundo laboral. Ellos se han preocupado de conseguir diversas fuentes de financiamiento para sus proyectos y reflejando lo anterior, por cuarta vez la escuela ha sido beneficiada con recursos del Fondo Descúbreme, los cuales le han permitido desarrollar proyectos referidos a la educación y trabajo inclusivo.

Javiera Castillo, terapeuta ocupacional y encargada del proyecto “Brotes de Inclusión”, comentó que es un gran desafío, porque la creación intelectual de “Brotes” nace directamente desde la visión y necesidad que tienen como equipo de trabajo de darle una futura alternativa laboral a los estudiantes con discapacidad cognitiva, ya que no son incorporados al mundo laboral por prejuicios, mitos o desconfianza, independientemente si tengan las habilidades para hacerlo.

“Yo tenía esa preocupación y rabia porque a ellos no se les está considerando como se debiese y cuando uno siente una necesidad busca y busca para poder cumplirla y así es como nació “Brotes de inclusión”.

Es por ello que la iniciativa se propuso crear este emporio para, por una parte, dar salida a los productos que se cultivan y cosechan en la escuela, como verduras y hierbas, así como la venta de los alimentos envasados. Sumado a esto le dio una oportunidad laboral concreta a exalumnos que se encontraban cesantes, y que, a pesar de su desempeño e insistencia en buscar trabajo, no habían podido conseguirlo.

La escuela cuenta actualmente con cuatro aulas temáticas sobre artesanía, alimentación, servicios y carpintería y el curso laboral para jóvenes trastorno del espectro autista (TEA). Todos ellos crean sus propios productos, desde la siembra hasta el envasado, tienen su propia marca e incluso ya pudieron realizar su iniciación de actividades como cualquier otro trabajo. Con mucha dedicación y entusiasmo, estos jóvenes venderán mermeladas, hierbas, frutas y verduras, pan de diferentes tipos y alfajores e incluso se podrán hacer pedidos de tortas galletas y cócteles en general.

El proyecto considera capacitación a nuestros futuros trabajadores en términos de atención al cliente, manejo del dinero, calidad y estética de los productos, porque como ellos estarán atendiendo directamente al público necesitaban ser capacitados como vendedores de un emporio”, explicó Javiera Castillo.

Agregó que la inclusión laboral de personas en situación de discapacidad ha sido siempre un sueño que ahora se ha ido concretando más gracias a la Ley Nº 21.015, pero tampoco se puede desconocer que hay estudiantes que necesitan más apoyo, por eso es parte de nuestra responsabilidad asegurarse de que ellos sí van a poder ejercer su derecho al trabajo.

Por su parte Patricia Cáceres, directora del establecimiento, explicó que esta oportunidad que tuvieron gracias al Fondo Descúbreme les ha permitido diseñar una visión de futuro y concretarla en que los exalumnos puedan atender el emporio, que finalmente va a recoger la producción de los niveles laborales.

“Con esto también queremos dignificar a las personas que tengan algún tipo de discapacidad, porque ellos tienen potencial, pueden trabajar y se pueden desenvolver en diferentes ámbitos, queremos terminar con los mitos del niño pobrecito”.

Cabe destacar que, si bien este tipo de establecimientos reciben subvención estatal que es equivalente a tres unidades de subvención por alumno matriculado al igual que el sistema regular, pero a pesar de tener alumnos prioritarios, no reciben la subvención preferencial, es decir, que la política de Gobierno no consideró ni a las escuelas especiales ni a las escuelas de adultos.

“Esto nos deja en desventaja, porque no recibimos los fondos de la Ley SEP, sin embargo, de igual manera tenemos que hacer nuestros planes de mejora considerando todas las dimensiones, teniendo que autogestionar nuestros proyectos, por lo tanto, estamos hablando de inequidad y desigualdad en la educación”, explicó Patricia Cáceres.

Patricia destacó que “es muy importante que el mundo se atreva y tengan la oportunidad de compartir con personas que tengan algún tipo de discapacidad, porque ellos te conectan con las cosas importantes de la vida”.

Artículo siguiente