La música es un espacio de creación y libertad para personas con y sin autismo | Fundación Descubreme
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La música es un espacio de creación y libertad para personas con y sin autismo

Proyectos del Fondo Descúbreme - 11 septiembre, 2014

La música, entendida como un lenguaje comunicativo, es capaz de generar aprendizajes significativos en toda persona que se proponga y predisponga a hacerlo.
Por Rodrigo Aguirre, músico y director del Centro Cultural Creando Integración.
www.creandointegracion.com
creando-integracionDesde hace  tres años y medio trabajo junto a jóvenes, niños y niñas diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA). De esta experiencia, y en particular, del aprendizaje que ha implicado trabajar sistemáticamente junto a ellos puedo señalar que la música, entendida como un lenguaje comunicativo, es capaz de generar aprendizajes significativos en toda persona que se proponga y predisponga a hacerlo.
El año 2011, junto a Fernanda Lazcano (educadora diferencial), Santiago Astaburuaga (músico) y ocho músicos especializados en improvisación musical, iniciamos un taller que denominamos “Creando a través de señas”.  Inicialmente, se pensó cómo una instancia experimental de interacción social mediante la música en dónde nos comunicamos a través de señas (movimientos corporales) y sonidos,  poniendo énfasis en el desarrollo singular de cada participante.  A medida que fui observando cómo los jóvenes iban interactuando y sus formas particulares de establecer comunicación con el entorno (músicos y compañeros), surgió en mí la inquietud de profundizar un poco más en qué es lo que entendemos, socialmente, por autismo. ¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar quienes son las personas con autismo? ¿Qué hacen? ¿Cómo son? ¿Cómo se relacionan? ¿Cómo se aborda en la actualidad la educación en ellos y ellas?
Es extraño lo que ocurre en esta materia, pues del autismo sabemos bien poco. Es como si existiera un velo que invisibiliza a estos jóvenes; no sabemos quiénes son o si realizan algún oficio. Si revisamos libros especializados en la materia,  nos encontramos con términos y conceptos recurrentes que sitúan a “los TEA”, como personas con graves alteraciones a nivel de relaciones sociales, dificultad a nivel de lenguaje expresivo y/o comprensivo, conductas estereotipadas, entre otras cosas.
¿Hasta qué punto nuestras intervenciones basadas en la normalización, pueden invadir el espacio de aprendizaje? Actualmente, estamos absortos en una educación basada en intervenciones cognitivas conductuales que intentan insertar a las personas con TEA, en una óptica unilateral y muchas veces un poco forzada, desconociendo las características propias de adaptación que presenta cada quien, como también su dimensión cognitiva y emocional.
¿Por qué pretendemos insistentemente en “traerlos” a nuestro mundo?  ¿Cuál es el sentido? ¿Será que nuestra sociedad no tolera a las personas que no cumplen con la norma social establecida?
De un tiempo a esta parte, el taller de señas se ha configurado como un espacio de participación y retroalimentación permanente entre los músicos, los niños y niñas, en donde convive la dirección musical a través de gestos, bailes y movimientos recurrentes. Generando en los participantes un espacio de creación y libertad, que se construye desde la convicción personal que cada uno posee.
El Centro Cultural Creando Integración (de jóvenes con TEA) trabaja desde la premisa que la música nos emociona y, por tanto, nos permite  establecer distintas y variadas posibilidades de relación. Mediante la práctica de los talleres hemos podido  crear e instaurar una innovadora metodología de trabajo. Esta plataforma, ha logrado vivenciar y plasmar el impacto generado en las familias y en la comunidad que conoce esta práctica, a través de la realización de conciertos públicos y el  lanzamiento del documental “La lección de música”, que narra la primera experiencia del taller.
Todas estas instancias son el reflejo de una mecánica de trabajo que se diferencia de los paradigmas establecidos en torno a la educación. Postulamos a una educación inclusiva  en dónde la música funciona como elemento unificador e integrador, tanto para estos jóvenes como para cualquier otro.

Las opiniones expresadas en esta sección buscan ampliar las miradas sobre los temas de inclusión, diversidad funcional y discapacidad cognitiva. Estas opiniones son de responsabilidad del autor y no representan necesariamente el pensamiento de Fundación Descúbreme.
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