• Experto español en temas de discapacidad visitó Chile para promover el valor de la inclusión de las personas con discapacidad cognitiva

    El catedrático español, Miguel Ángel Verdugo, destacó la importancia de las leyes de inclusión laboral, ya que se debe exigir, a la vez incentivar, la incorporación de todos los ciudadanos al trabajo y a la sociedad.

    Fundación Descúbreme organizó el “1° Foro Internacional de Empleo Inclusivo para un Desarrollo Sostenible”, instancia en la que el connotado académico español, Miguel Ángel Verdugo, expuso sobre la importancia de dar visibilidad a las personas con discapacidad y promover su inclusión plena en nuestro país.

    Verdugo es el primer catedrático de Universidad de Salamanca que dirige una cátedra dedicada especialmente a la discapacidad en la Facultad de Psicología de esa casa de estudios; es director del Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO) y director del Servicio de Información sobre Discapacidad (SID) del Ministerio de Educación, Políticas Sociales y Deporte. Ha publicado cerca de cincuenta libros y más de doscientos cincuenta artículos en libros y revistas científicas españolas e internacionales.

    En la siguiente entrevista, podremos conocer su visión de cómo promover la inclusión de las personas con discapacidad.

    A nivel mundial, usted es uno de los referentes científicos en el ámbito de psicología aplicada a la discapacidad ¿Por qué escogió este ámbito de trabajo?

    Dedicar tu trabajo cotidiano a ayudar a las personas vulnerables a la exclusión e incomprensión social da sentido a tu actividad vital. En mi caso, me he dedicado a la formación de calidad de profesionales y al desarrollo de investigación aplicada que ayude a los procesos de transformación y mejora social para esos colectivos de personas con discapacidad, particularmente aquellos con discapacidades de tipo cognitivo.

    Usted habla de la importancia de hacer visible a los olvidados de siempre: las personas con discapacidad. ¿Hay tipos de discapacidades que son más invisibles que otras? ¿Cómo podemos visibilizarlas?

    Algunas discapacidades ciertamente han pasado desapercibidas incluso para profesionales y disciplinas dedicadas a estas tareas. La causa ha sido, en unos casos, la inexistencia de investigación o su escasez. En otros casos, la causa ha sido la tardanza social y de las autoridades gubernamentales en dar respuestas apropiadas a la población en situaciones muy graves, como la discapacidad intelectual más significativa o del daño cerebral. Estos dos últimos siguen siendo los “olvidados”, aunque la situación actual está cambiando rápidamente de manera favorable.

    ¿Cuándo se habla de generar una cultura más inclusiva, qué factores deben influir para generar estos cambios de mirada en la sociedad? ¿Es un tema de voluntad política o de transformación social?

    Ambas cosas. Sin voluntad pública, los recursos son insuficientes y las iniciativas no se generalizan a toda la sociedad. A la vez hay que desarrollar un proceso prolongado de transformación social y organizacional con nuevas prácticas profesionales más eficaces e inclusivas.

    En abril, Chile puso en marcha una ley de inclusión laboral para personas con discapacidad. ¿Cómo evalúa iniciativas de este tipo, que incentiven la incorporación de las personas con discapacidad en la sociedad? ¿Qué propuestas existen en Europa que pueden ser replicadas en países como Chile?

    Este tipo de iniciativas son necesarias pues se debe “exigir”, a la vez que “incentivar”, la incorporación de todos los ciudadanos al trabajo y a la sociedad. Al igual que en España y en cualquier otro país el empresariado y la administración pública no pueden mirar hacia otro lado, pues es una responsabilidad colectiva. En España y en muchos otros países occidentales existen medidas similares o incluso más exigentes, en nuestro caso se exige cada 50 trabajadores, y ahora estamos demandando cada 30.

    Una de las áreas en las que estamos más “al debe” como país es la educación inclusiva ¿cuál es su visión de la importancia de que se generen iniciativas que fomenten la inclusión en este ámbito? ¿Cómo se ha avanzado en Europa en este sentido?

    El problema es pasar del lenguaje retórico a los hechos, porque son procesos de transformación social costosos y más lentos de lo deseable en cualquier país. La Convención de Naciones Unidas que Chile ha firmado junto a otros 170 países, obliga a ofrecer oportunidades inclusivas a toda la población con discapacidad. Si bien en muchos países occidentales la situación está más avanzada, también se afrontan cambios sociales y retos importantes, por tanto, lo decisivo es planificar los cambios progresivos, incentivarlos, y evaluar continuamente los resultados en los alumnos para mejorar lo que estamos ofreciendo a la población que tiene dificultades para ser incluida y participar en la sociedad como cualquier otro ciudadano.

    Cuando solo se habla el lenguaje “políticamente correcto” pero no se toman medidas de análisis de la situación concreta, planificación de los cambios, y evaluación de los resultados, difícilmente se logra avanzar con claridad. Y esto corresponde hacerlo a las administraciones y también a las organizaciones y centros dedicados a la educación de los alumnos con discapacidad.

     

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